El procedimiento dura apenas una hora y no se realizan incisiones ni cicatrices externas. El paciente puede regresar a su casa el mismo día de la intervención.
El doble balón intragástrico se aloja en el estómago durante un máximo de seis meses; pasado ese tiempo se extrae, nuevamente, mediante endoscopia. EL doble balón retrasa la sensación de hambre y reduce la ingesta de alimentos durante las comidas al producirse antes la sensación de saciedad.
El doble balón intragástrico es solo un complemento y una ayuda dentro de un tratamiento integral más amplio. Un equipo multidisciplinar (compuesto por los mejores especialistas en aparato digestivo y endoscopia, psicólogos, asesoramiento deportivo, nutricionistas, dietistas…) realiza el seguimiento del paciente durante los dos años que dura el tratamiento. El objetivo final no es solo que el paciente consiga adelgazar sino también que el paciente, mediante la reeducación alimentaria y el fomento de la práctica de actividad física y deporte, incorpore a su vida unos hábitos de vida sanos y saludables para que no recupere el peso perdido y para que mejore en salud y calidad de vida.